Los Volkswagen clásicos de las décadas de 1950, 60 y 70 a menudo carecían de indicador de combustible, y prácticamente ninguno venía equipado con cuentakilómetros parcial.Como resultado, los conductores desconocían cuántos kilómetros habían recorrido, cuánto combustible quedaba en el depósito lleno o cuándo tocaba la revisión.
Para solucionar este problema práctico, los cuentakilómetros parciales independientes se popularizaron en aquella época.Hasta finales de la década de 1980, se podían encontrar en cualquier tienda de repuestos para automóviles.
Cada cuentakilómetros incluye un soporte magnético para una fácil fijación a superficies metálicas.
Para salpicaderos de plástico, se incluye una placa metálica autoadhesiva para una instalación segura.
Con este cuentakilómetros, no solo revivirá un toque de nostalgia, sino también la comodidad y el control práctico de sus viajes, el consumo de combustible y el mantenimiento, como en la época dorada de los Volkswagen clásicos.